Nosotros

Vision

Gracias a la unión del talento mexicano con la perseverancia canadiense, nace la primera tienda en el aeropuerto de la ciudad azteca, en 2012. Sin embargo, el destino de estos dos seres inquietos los lleva a explorar otras oportunidades y trasladan su gran idea a Polanco, donde se suman nuevas amistades y se entretejen historias mientras se lleva a cabo el ritual de la degustación

Pero en realidad no fue nada sencillo. Los creadores de Popalott (como todo emprendedor aventurero) carecían de recursos suficientes para cimentar la primera piedra, no sólo de capital, sino también de materia prima y maquinaria para arrancao que sería su proyecto de vida, el objetivo por el cual apostarían todo. 

Una de sus primeras acciones fue conseguir una máquina gringa, pero existía un detalle, el caramelo obtenido no era del gusto de estos personajes, entonces hicieron varias modificaciones al mostro mecánico hasta lograr el caramelo deseado. Así como esta adversidad se presentaron otras a lo largo de estos primero tres años de vida, mismas que se enfrentaron con esfuerzo, tenacidad, preparación y mucha pasión.

De esta forma se mantienen en el camino gastronómico, donde su principal meta es innovar día a día en un sabor único, que logre seducir no solo a los colonos o vecinos, sino también a los visitantes, aquellos que viajan trayectos largos para alcanzar, no una, sino todas las experiencias que solo Popalott provoca a los sentidos.